MINISTROS Y ALTOS CARGOS DESVELAN
LA REALIDAD DE
“EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA”
“EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA”
Soria, 4 de diciembre de 2008.
Hasta ahora el Gobierno de Rodríguez Zapatero (y en general los dirigentes socialistas) habían asegurado que el conjunto de asignaturas denominadas Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (EpC) solamente enseñaban Constitución Española y Derechos Humanos. Sin embargo constantemente se están produciendo declaraciones de los responsables de su implantación que no hacen sino desvelar la realidad de lo que supone EpC: una plataforma privilegiada para introducir en la escuela, de manera obligatoria y evaluable, cualquier ideología y cualquier contenido que el gobierno de turno quiera imponer como MORAL DE ESTADO OBLIGATORIA, para todos nuestros hijos entre 10 y 17 años, sin que la inmensa mayoría de los padres sean conscientes de este adoctrinamiento.
Concretamente, en los últimos días, coincidiendo con el alarmante número de abortos entre jóvenes y adolescentes, varios ministros y altos cargos socialistas han desvelado esta realidad. En resumen, éstas han sido sus declaraciones:
· Bernat Soria, ministro de Sanidad, en Alicante (10-11-2008) incidió en la necesidad de trabajar más en el fomento de la educación sexual y reproductiva (para poder reducir la tasa de abortos), algo que se puede hacer desde la asignatura Educación para la Ciudadanía.
· José Martínez Olmos, Secretario General del Ministerio de Sanidad ha afirmado (2-12-2008) que EpC puede servir para concienciar a los jóvenes de la necesidad de utilizar métodos anticonceptivos.
· Carmen Montón, portavoz del Grupo Socialista de Igualdad en el Congreso de Diputados, ha declarado (3-12-2008) que no entiende que se vaya en contra de una asignatura como Educación para la Ciudadanía, que tiene capítulos enteros hablando de sexualidad, sexo seguro y responsable.
· Mireia Pilar Ruiz, secretaria general de las Juventudes Socialistas de Archena (Murcia) ha asegurado que la asignatura Educación para la Ciudadanía incluye módulos de educación sexual, contenidos que se empeñan en calificar de adoctrinamiento moral.
· Mercedes Cabrera, ministra de Educación, Política Social y Deporte, ha recordado (3-12-2008) que hay que formar ciudadanos que conozcan sus derechos y obligaciones y la educación respecto al aborto es un objetivo esencial.
Para María Luisa Pérez Toribio, de SORIA EDUCA EN LIBERTAD, las declaraciones citadas revelan la realidad de EpC. “Una vez que se ha conseguido la imposición de EpC engañando a los padres sobre sus contenidos, la realidad refleja que se trata de lo que miles de padres venimos denunciando durante tanto tiempo: una puerta abierta en la escuela para hacer llegar a nuestros hijos, entre 10 y 17 años, cualquier contenido moral e ideológico que el gobierno pretenda imponer en la sociedad, y además, evaluarles para comprobar que los niños lo hacen suyo, puesto que “se exige del menor que los incorpore a su comportamiento para siempre”, como ha dicho en TSJ de Castilla y León en los Autos del pasado mes de noviembre. Es una asignatura que permite que el gobierno de turno se convierta en educador moral de nuestros hijos, algo absolutamente inconcebible en un estado democrático.”
“Nuestros hijos deben asumir que las leyes de cada momento se conviertan en sus criterios éticos y morales, configurando una ‘conciencia moral acorde con las sociedades cambiantes en las que vivimos’, tal como se recoge en los Reales Decretos. En ese contexto, el aborto, por ejemplo, es una opción más, perfectamente válida; el supuesto «derecho al aborto» entra a formar parte del programa de este conjunto de asignaturas y los alumnos tienen que aceptarlo como tal derecho, sin más cuestionamientos morales.”
En opinión de la representante de SORIA EDUCA EN LIBERTAD, estas últimas declaraciones, así como otras que se han producido anteriormente, revelan que el diseño actual de EpC es un pretexto para formar nuevos ciudadanos a la medida de la ideología del Gobierno de turno. “Esto explica que ya haya más de 50.000 objeciones de conciencia y que los padres hayamos acudido a los tribunales. La situación es tan grave y hay tanto en juego que los padres tenemos claro que llegaremos, si es necesario, hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para defender a nuestros hijos de este atropello. No obstante, confiamos en que el Tribunal Supremo, a la vista de numerosa jurisprudencia, tanto de tribunales españoles como del propio tribunal de Estrasburgo, reconozca nuestros derechos y acabe con esta situación, impropia del sistema educativo.”